Dios de pasado, presente y futuro.

No te preocupes por el futuro, ocúpate. Hay una diferencia grande entre preocuparse y ocuparse. Busca los recursos necesarios para estar preparad@ ahora. Echa afuera la preocupación. El Dios que te salvó el en pasado, camina contigo en el presente, estará contigo en el futuro, y lo hará posible. “Aquello que fué, ya es: y lo que ha de ser, fué ya; y Dios restaura lo que pasó” Eclesiastés 3:15. Muevete hacia tu futuro con confianza. Todo lo bueno llegará.

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