¡Solo observame!

¡Solo observame! A veces hay situaciones y personas que nos intentan hacer daño. Cuando eso sucede, tenemos dos opciones: enfocar nuestra energía en venganza y sufrimiento, o canalizar las fuerzas en ser mejor y felices. Nada, ni nadie que nos haya intentado hacer daño merece atención, y menos nuestro tiempo. Suelta, entregaselo a Dios, e invierte el tiempo en ti. “Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores…” (Salmo 23:5). La promesa de Dios es clara y la verás. Como José gobernarás a quienes te vendieron, y como David derrotarás a quienes te menospreciaron, pero solo si confías en Dios y te enfocas en ti. Que tu ejemplo sea la victoria. Camina, los obstaculos se abren, y el pasado queda atrás. Declara y grita con tus fuerzas, lo haré. ¡Solo observame! #SiganmelosBuenos27858012_10155850566570280_1281326745692118216_n.jpg

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